La colada de lava del volcán del Puig Jordà, de hace unos 17.000 años, fluyó sobre los prados húmedos con presencia de arcillas y materia orgánica de la zona del Bosque de Tosca, lo que originó unos montículos sobre ella producto de la interacción del agua y la lava, llamados tossols.
Los tossols se forman cuando la emisión de una colada de lava fluye sobre una zona encharcada (véase el dibujo 1), formada por sedimentos empapados y aguas poco profundas. Cuando la lava queda en reposo, su peso provoca que el agua de los sedimentos penetre en la colada y genere vapor de agua, que asciende a través de las fracturas que se producen mientras la lava se solidifica (véase el dibujo 2). Al llegar el gas al exterior, provoca una pequeña erupción de vapor de agua y de los fragmentos de lava que levanta (véase el dibujo 3).
Su nombre científico, rootless volcanic cones, proviene del inglés y significa ‘conos volcánicos desarraigados’, ya que no tienen ningún conducto por el que ascienda el magma, sino que son producto de la interacción de la lava con los sedimentos húmedos.
Esta lava también provocó el represamiento de la cabecera del Fluvià, que originó un lago de presa volcánica. La acumulación de materiales a lo largo de los años, que se fueron sedimentando en el valle de forma natural, por un lado, y por la acción humana —que rellenó y drenó las últimas zonas húmedas para desecarlas y poder cultivarlas—, por otro, configuraron la actual llanura de Bas.